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Seco dice adiós al Mundial tras un martirio en Ispaster

Dos averías mecánicas retrasaron sin remedio el vizcaino. Van der Linden superó a Hermida y Yus

 

Unai IRARAGORRI | ISPASTER

David Seco cruzó cabizbajo la meta en Ispaster. Evidentemente, no ganó, llegó 18º a la meta, a 5.26 del ganador. Se jugaba una plaza en el Mundial y dos problemas mecánicos truncaron sus ilusiones, sobre todo, cuando, bicicleta al hombro, tuvo que recorrer la mitad del circuito por una avería. Entonces, dijo adiós a Treviso, pero terminó. El flamenco Wesley van der Linden repitió la victoria de 2005 por delante de José Antonio Hermida y Unai Yus.

El calvario de Seco empezó pronto. Ya en la primera vuelta un problema mecánico le relegó hasta la décima plaza cuando era segundo. La estocada definitiva para el vizcaino llegaría en el tercer giro; el cambio le traicionó nada más trocar de montura y acabó con su moral pues tuvo que patear medio circuito con su Spiuk al hombro. Resignado, decía adiós al Mundial. Aun así no se retiró y acabó la carrera, muy animado por los suyos y el numeroso público que se acercó a Ispaster en otra soleada mañana de ciclocross.

Labbe lideró las dos primeras vueltas, y tras su abducción -el francés desapareció en la cuarta vuelta y nadie supo de él- Yus y Suárez protagonizaron un duelo hasta que llegó Van der Linden. El flamenco alcanzó el primer puesto en la quinta vuelta y enseguida abrió un hueco insuperable. La carrera tenía amo y señor y repetía el triunfo de 2005.

Lucha por el podio

Hermida, como en Villarcayo, fue de menos a más, y uno a uno atrapó a sus rivales hasta llegar a la posición de Yus. El gasteiztarra, superados sus dolores en el pie derecho del día anterior en Iraeta, se entregó desde el principio y no pudo seguir el ritmo del catalán en las dos últimas vueltas. Asimismo, Ruiz de Larrinaga, gris hasta la mitad, renació en una segunda parte fantástica y fue quinto, a sólo 11 segundos de un buen Zaballa. Por el contrario, Suárez perdió fuelle.

Casi cinco minutos y medio después llegaba un abatido Seco, 18º. Desde luego que no le faltaron aplausos en la llegada, aunque pronto vivió una situación extraña para él. No había flashes ni grabadoras para él. Anónimo, después de diez años de dominio y de llenar los circuitos. Y más. De conseguir que cada domingo la afición hable de ciclocross y de si Seco había ganado o no. La rotura de la tibia truncó su 2007. Esta temporada sabía que tras un año inactivo no iba a ser fácil recuperar su esplendor. Poco a poco, fue a más, dio un golpe en el Campeonato de Euskadi de Bermeo. Una semana después venció con autoridad en Ramales, a siete días del Campeonato de España. En un circuito adverso a sus facultades, poco pudo hacer y acabó cuarto. La última plaza del Mundial se la jugaba con Suárez en Ispaster. Su ilusión apenas duró un cuarto de hora.

Tras cruzar la meta, se aisló, cogió su bicicleta Spiuk y rodó durante diez minutos. Cabizbajo, maldecía su mala suerte. Pensaba en todo lo que le ha dado al ciclocross y en lo ingrato que es el deporte de elite. Tras una decena de Mundiales, se quedaba sin ir a Treviso. Poco después recuperaba su sonrisa.

Todavía tiene mucho barro por recorrer, y lo sabe. No se debe resignar a la mala suerte. Los mejores años en el ciclocross llegan con la veteranía. Así que el regusto amargo tiene que ser un acicate.

En el resto de categorías, Izagirre fue el mejor sub 23 y Mujika ganó en féminas, como siempre; el eslovaco Sagan en junior y Campo en cadetes.